Pega cualquier texto (un cuento, una receta, una canción) y el ordenador colocará sus palabras en un mapa. La regla es sencilla: dos palabras se acercan si aparecen juntas en las mismas frases, y se alejan si no.
No entiende nada de lo que pegas. Solo cuenta quién va con quién y deja que las palabras se acomoden. Aun así, verás aparecer barrios: los animales por un lado, las comidas por otro, los colores juntos. Eso es lo que hace un embedding, la pieza con la que una IA convierte el lenguaje en números que puede comparar.
Cuanto más texto pegues, más claro saldrá el mapa. Con poco texto sale borroso, igual que un mapa dibujado con pocos datos.
¿Quieres entender qué está pasando por dentro? Lo cuenta el artículo El diccionario secreto de la IA.
